La purificación no en la cruz, sino en el ministerio sacerdotal del Resucitado
La purificación no en la cruz, sino en el ministerio sacerdotal del Resucitado Una de las preguntas más decisivas en la lectura de Hebreos no es simplemente si Cristo purifica, sino dónde y cómo debe entenderse esa purificación. La diferencia parece pequeña solo mientras no se haya visto el peso estructural que tiene en la epístola. Pero una vez que se advierte el modo en que Hebreos organiza sus imágenes —sangre, santuario, sacerdocio, acceso, pacto, conciencia—, la cuestión deja de ser secundaria. La purificación no puede ser colocada sin más en el mismo plano que la muerte de Cristo, como si bastara decir que murió y, por eso mismo, ya debe entenderse que toda la purificación quedó íntegra y exhaustivamente explicada allí. Ese modo de hablar no hace justicia al orden de Hebreos. Y aquí, una vez más, aparece la necesidad de responder a la lectura de Samuel Pérez Millos. Él reconoce con claridad la centralidad de la purificación. La incluye expresamente dentro de su exposición del Nue...